sábado, 8 de octubre de 2016

Bienvenida a París agente H21.

Desde el pasado 4 de octubre ya se encuentra en nuestra librería favorita el nuevo libro del escritor brasileño Paulo Coelho (Medalla de Oro de Galicia 1999). La espía (Planeta-Penguin Random House) es un recorrido novelado en primera persona sobre la vida de la famosa espía Mata Hari a través de su última carta, que fue escrita la semana anterior a su muerte.


Desde prisión, Mata Hari revela las decisiones que tomó en busca de su propia verdad, desde su infancia en un pequeño pueblo holandés hasta sus desgraciados días como esposa de un militar alcohólico y maltratador en las Indias (Java) y su calculado ascenso hasta convertirse en una celebridad en Francia.
Durante el período de escritura de La espía, Coelho ( autor de El Peregrino de Compostela) tuvo acceso a los archivos sobre Mata Hari del M15 en Reino Unido, Alemania y Holanda. El archivo original del MI5 se puede consultar el la web del autor.

 Mata Hari fue una de nuestras primeras feministas, desafió las exigencias de los hombres de ese tiempo y escogió una vida independiente y excepcional. Aún  hoy en día
se pueden aprender algunas lecciones de la vida de la espía, pues las acusaciones de la gente poderosa todavía se pagan con la vida de los inocentes.

 Esta cautivadora e íntima narración nos presenta a una mujer que se atrevió, en su tiempo, a hacer lo impensable: desnudarse en público, ser independiente, seductora, exitosa, original e inteligente. A diferencia de otras mujeres de la época, ella tenía un sueño firme: conquistar los escenarios europeos con su baile y alcanzar su propia libertad.
"España está llena de espías alemanes".
La Haya, Java, Berlín, París, Madrid,... Vigo. La agente H21 recorrió media Europa en uno de los momentos más dramáticos del siglo XX donde miles de jóvenes soldados fueron literalmente masacrados en las trincheras de la Primera Guerra Mundial. La célebre bailarina estuvo en Vigo, en cuatro ocasiones. Se hospedó en el Hotel Continental, el más lujoso de la ciudad, ubicado al lado de la calle A Laxe, frente a la estación marítima. El Hotel Continental, el más elegante y suntuoso fue fundado en la última década del siglo XIX y que prestó servicio hasta 1966, es en el que se alojaban los viajeros de primera clase, y lugar de confluencia del espionaje.
Vigo era un puerto muy frecuentado, aunque habían dejado de llegar buques de los Imperios Centrales de Alemania, Austria-Hungría y sus aliados, desde el comienzo de la guerra, en agosto de 1914. Tras los primeros meses de conflagración, debido a la neutralidad española, los vapores de las grandes compañías navieras volvieron a recalar en la bahía en los viajes continentales o hacia América. Pese a ser uno de los personajes más famosos de la época, nadie en la ciudad se percató de que se trataba de la renombrada artista, porque viajaba con nacionalidad holandesa y bajo su verdadero nombre, Margaretha Gertruidha Zelle MacLeod.
En una de sus estancias en Vigo tuvo un encontronazo con el espía Henry Hoedemaker, un judío holandés que trabajaba para los británicos y en su última estancia, de paso hacia Madrid, contactará con otro agente francés. Ambos encuentros prueban la atención que le prestaban los servicios secretos, pero también la importancia que había alcanzado Vigo, puerto neutral y fronterizo, para el espionaje.
Sus estancias en Galicia se dan a conocer durante los interrogatorios del fiscal militar, Pierre Bouchardon, y a los que la sometieron los jefes del espionaje francés, Georges Ladoux y británico, sir Basil Thomsom. Ambos lo relatarán, con distintos puntos de vista, en las respectivas Memorias que escriben.
El periodista del Faro de Vigo Ceferino de Blas escribió un detallado artículo sobre su paso por la ciudad gallega.