sábado, 31 de enero de 2015

Construction isn't exactly my speciality. Spectre in Austria.


 James Bond: Construction isn't exactly my speciality. M: Quite the opposite, in fact.




 Q: It is to be handled with special care! James Bond: Everything you give me... Q: ...is treated with equal contempt. Yes, I know.


Warhead, James Bond del Servicio Secreto (II).


WARHEAD
Basado en James Bond of the Secret Service por Ian Fleming, Kevin McClory y Jack Whittingham.
Guión de Len Deighton, Sean Connery y Kevin McClory.
(C) Branwell Film Productions Ltd. 1976 Traducción: Strangways Files.

El océano estaba azul y claro. El tiempo era bueno, pero con el suficiente viento para producir un pequeño oleaje en la superficie del mar. Un marinero y un oficial emergen a través de una escotilla e inflan una zodiac adaptándole a ella un motor fuera borda. Cuando todo está listo, Ernst Stavros Blofeld sube también a la cubierta. Está vestido con pulcritud, ropa de estilo de ciudad con un traje oscuro de raya diplomática dándole un aspecto de elegancia y autoridad. Blofeld se sienta en la proa de la embarcación acunando en sus brazos a un gato blanco y acariciandolo.


La embarcación inflable se dirige hacia la playa a gran velocidad. Al llegar Blofeld desembarca y el marinero saluda a Blofeld antes de volver a la barca y regresar.
Blofeld camina a lo largo de la playa, con cuidado de no estropear el esmalte de sus zapatos con la arena. Durante todo el tiempo va estudiando la cara del acantilado que se eleva desde la playa. Se detiene y camina acercándose al borde de uno de ellos. Levanta su brazo para mirar un terminal que lleva sujeto a su muñeca no más grande que un reloj de pulsera. Con un dedo presiona dos dígitos, una porción de acantilado revela una entrada. Blofeld entra a través de una puerta astutamente disimulada en la cara del acantilado de modo que sea casi invisible. Al abrirse la puerta escuchamos el sonido de música ambiental tipo muzak (2) y de máquinas de escribir.

(2) El término muzak es, en realidad, el nombre comercial de una empresa creada en Estados Unidos en los años 20 por George Squires para ofrecer música por vía telefónica. Se conoce también como “música de ascensor”, porque al principio se usaba en los rascacielos, dentro de los ascensores, para calmar a sus ocupantes mientras subían o bajaban. En los años 40 se empezó a utilizar en fábricas y empresas con el fin de aumentar los índices de productividad de sus empleados. Para conseguir este objetivo los expertos aseguran que debían escogerse canciones que pudieran ser “oídas pero no escuchadas”, evitando las partes cantadas para que el texto no fuese motivo de distracción. Su volumen era moderado, y la música no se circunscribía a un género en particular, aunque se evitaban los grandes éxitos, así como las frecuencias muy altas o muy bajas.

 Sale a un gran salón alfombrado, equipado como el piso de la recepción de una próspera empresa internacional. Hay grandes cuadros con pinturas modernas en la pared, iluminación oculta y algunos sillones de cuero de diseño muy moderno. El único aspecto inusual de la oficina es el muro, es decir, la pared del acantilado  que se puede hacer transparente por el movimiento de un interruptor. Hay dos secretarios en la oficina, un secretario de sexo masculino y el asistente personal de Blofeld.
-Buenos días Sr. Blofeld. Todo está aquí.
Blofeld va hacia la pared de acantilado y acciona un interruptor que hace que se vuelva transparente y se pueda ver el submarino, desde la oficina, como se va sumergiendo.


 El asistente personal acompaña a  Blofeld través de la oficina. Esta pequeña habitación parece el vestíbulo de un edificio de oficinas moderno. Las puertas de acero inoxidable se asemejan a las de un ascensor. Un display luminoso parpadea: "CAMARA DE INMERSIÓN" y en otro se lee: "¡ADVERTENCIA! SOLO PERSONAL CON AUTORIZACIÓN MÉDICA SUB 34 PUEDE ENTRAR SIN EL TRAJE CERTIFICADO". El signo: "CAMARA DE INMERSIÓN" se apaga y se sustituye por: "CÁMARA DE PRESIÓN AL NIVEL SUPERIOR". Las puertas dobles de acero se abrieron. Blofeld y su asistente entran en el ascensor sumergible y se sientan en unas sillas grandes como los de un dentista. En frente de las dos sillas hay una pantalla visual, un aviso iluminado dice: "QUÍTESE EL RELOJ, BOLIGRAFOS, AUDÍFONOS Y ZAPATOS. DEPOSÍTELOS EN EL COMPARTIMENTO AL LADO DE SU SILLA". Ambos hombres se quitan los zapatos. Una señal se ilumina diciendo: "UNIDAD DE LA MEZCLA DE HIDRÓGENO-NEON-OXÍGENO A LA MITAD DE FLUJO", y luego cambia a: "FLUJO COMPLETO". Una pantalla digital va marcando los cambios de profundidad, poco a poca la cámara va acelerando a través de un tubo transparente que describe un águlo descendente desde la base de la isla. Pasa a través de varios afloramientos de roca. La cámara con luz va descendiendo a través de las oscuras aguas. Los peces escapan asustados.

Desde la cámara los peces pueden verse iluminados por los reflectores. A veces, el exterior se queda en negro cuando la cámara pasa a través de la roca. En una  pantalla digital los números cambian lentamente hasta  los 940 pies cuando se acercan a fondo del océano. El indicador de temperatura cae hasta los 30º Fahrenheit. Las suelas de goma se vuelven finas como el papel bajo la inmensa presión.
-La sala de conferencias tiene una magnífica vista cuando todas las luces están encendidas- dijo el asistente.
La estructura superior iluminada del Aquopolis se acerca cuando la cámara se pone al nivel inferior. A través de la estructura transparente la cual es parte de este reino submarino, vemos gente caminando, hablando y trabajando como si fuera una oficina en Nueva York. En el área de recepción del Aquapolis un grupo de personal de la oficina en actitud servil esperan a Blofeld con las puertas abiertas. Siguen Blofeld y a su asistente. Con ellos Ghengis, un mongol de proporciones gigantescas. Entran en una puerta que dice: "BIO-LECTRONICS".


Al otro lado de la puerta, el científico polaco Maslov espera. Está a la espera de informar a Blofeld. Colgando como un móvil del techo hay un complicado aparato electrónico. Detrás de esto, en la esquina, se encuentra un gran traje esférico submarino con un gran casco de titanio.
-Y bien, ¿Maslov?- Dice Blofeld mientras se acerca al ingenio electrónico.
-Ya he hecho progresos maravillosos. ¡No vaya demasiado cerca! - La máquina expulsó un chorro de aire.
-Ha detectado que su cuerpo irradia calor.
Dos "ojos" de la máquina giran de forma independiente buscando la fuente de calor del cuerpo de Blofeld.
-Cada "ojo" busca el calor de un cuerpo. Ahora ellos se han fijado y la calculadora aquí en el interior... -dijo Maslov señalando con un dedo -... convierte el ángulo de intersección en un rango...
-¿Entonces?
-Entonces él muerde.
 La máquina se asemeja ligeramente a una cabeza, los dos "ojos", en realidad, no se parecen mucho a los ojos de verdad y la mayor parte de la máquina es simplemente un laberinto de transistores y de cableado. Pero lo que muerde es un orificio en la parte delantera del aparato que abierto es realmente aterrador. Pero en esta etapa,  aún no hay ninguna indicación de que con que fin puede utilizarse esta máquina pueda utilizarse con fines y sin duda no se parece a un tiburón.


Blofeld no disimula la sonrisa. -Muy bien, profesor. Déjeme afirmar que es un buen trabajo. Al esamblarse serán totalmente realistas.
En otra puerta pone: "LABORATORIO DE EXTRACCIÓN DE ORO". Allí el agua de mar es bombeada a través de enormes tubos, en él se haya el profesor Keen, un hombre joven y delgado que está a la espera de informar a Blofeld, el cual viene a través de las puertas acompañado de Maslov, Ghengis y su asistente. La oficina de personal se quedó atrás y Blofeld ahora es seguido por dos guardias. Están vestidos con jerseys negros de cuello alto, zapatos negros y ambos van armados. Maslov viene diciendo:
 -El agua de mar que nos rodea se ha demostrando que tiene una gran riqueza mineral, señor. El uso de extractores gigantes de mineral por evaporación electromagnética ha dado resultado que nuestra tasa actual de recuperación es de catorce toneladas de uranio, cobre y estaño; cinco toneladas de titanio y una tonelada de plata por cada kilómetro cúbico de agua de mar. La recuperación de oro mejora constantemente.
-Entonces aumentar la velocidad del extractor.- ordenó Blofeld.
Maslov tira de la palanca marcada: "EXTRACTOR DE OXÍGENO DE AGUA DE MAR". En el indicador de temperatura se lee que la temperatura del agua es de 33º Fahrenheit.
El tubo aumentó la ingesta de agua, absorbiendo más volumen de agua. Al recibir mas cantidades adicionales de aire ahora sale mucho más rápidamente.
-Excelente, Maslov, excelente. Si hubiera completado sus extractores de minerales en el Báltico para sus amigos los rusos, ellos habrían sido la potencia más rica del planeta. ¿y el informe de la refinería?- Preguntó Blofeld al profesor Keen extendiendo la mano para que se lo diera.
-Estará en el teletipo... emezó a decir Keen mientras le echaba un vistazo a su reloj -...dentro de dos horas.
Blofeld utilizó la mano que tenía extendida para recibir el informe para darle un golpe en la cara. Keen se tambaleo, se llevó las manos a la cara y se puso a llorar.
-A propósito...- le indicó a Ghengis.
De repente Keen es dominado por Ghengis que extendiendo su mano enorme, se apodera y rompe el cuello de Keen en un segundo. Blofeld no les dirigió una mirada mientras él se iba. Maslov estaba visiblemente conmocionado.
Blofeld a su asistente personal:
-Algunas personas nunca aprenden.

Continuará.

Warhead, James Bond del Servicio Secreto

sábado, 17 de enero de 2015

Warhead, James Bond del Servicio Secreto (I).


WARHEAD
Basado en James Bond of the Secret Service por Ian Fleming, Kevin McClory y Jack Whittingham.
Guión de Len Deighton, Sean Connery y Kevin McClory.
(C) Branwell Film Productions Ltd. 1976 Traducción: Strangways Files.

 
Un día claro con cielo azul y el mar azul moteado con manchas oscuras de las algas. A lo lejos, hay un avión anfibio. Vuela hacia nosotros. A continuación, el hidroavión abruptamente se prepara para amerizar.  

Viene cada vez más y más cerca hasta que aterriza en el agua que se oscurece por la estela que produce el hidroavión al aterrizar. Se instala en el agua entre la maleza de algas. De pronto, con un fuerte rugido una gigante estructura tubular futurista de color blanco se levanta fuera del océano. El AQUAPOLIS se eleva hasta alcanzar la selva de algas, llena de cangrejos y crustáceos que se cierne sobre la estructura cubriéndola y viendo que el avión anfibio es ahora comparativamente diminuto mientras se mece, ahora estacionario, sobre las olas.



Cuando el avión flota bajo la superestructura el Aquopolis comienza a sumergirse. Una masa de maleza oculta parcialmente la visión del piloto mientras trata desesperadamente de abrir las salidas de emergencia. El Aquopolis se sumerge, llevandose el avión bajo el mar. Ahora vemos al destrozado hidroavión llevado por la estructura del Aquopolis, hundiéndose a través de las vastas praderas acuáticas del Mar de los Sargazos, abajo en las capas más frías y profundas del océano, más allá de los cementerios de víctimas anteriores del Triángulo de las Bermudas: "el Vuelo 19" "el Star Tiger", etc. Cuando el Aquopolis y su presa llegan al fondo, se mueven bajo una enorme red de camuflaje submarina, las algas flotan revelando campos de oro apilados, diamantes, nódulos de manganeso, etc. Antes de que el sedimento se asienta se ha visto suficiente como para darse cuenta de que este es un vasto imperio submarino.


Un letrero dice: "Escuela de actividades acuáticas Shrublands. Prohibida la entrada sin permiso."
Guardias armados patrullan las puertas.

En una piscina un hombre es instruido en el uso de un respirador por una instructora, mientras hay veinte hombres a veinte chicas que participan en diversos entrenamientos bajo el agua. 
A lo largo de la playa tropical, el alambre de púas llega hasta el mar
A James Bond le está aplicando crema solar una instructora, una chica rubia excepcionalmente atlética y atractiva, Justine Lovesit. Él está descansando a la sombra de un viejo emplazamiento de una bateria costera.
-Siempre he tenido este problema de quemaduras solares. Tengo que aplicarme crema después de cada baño.
- Esto es inusual.- Dijo Lovesit mirando a su alrededor a las redes anti-tiburones. -No debemos nadar en el mar, de verdad. Si no fuera por la seguridad... sólo estamos a dos millas de la Isla del Tiburón. Debemos estar en la piscina, Sr. Bond.
-Llamame James. ¿Y como te llamas?
-Justine Lovesit.
-Y te llaman...
-Mi nombre es Justine.
- Bien, te llamare 'Just' para abreviar.- Dijo Bond sonriendo mientras levantaba una pierna. -no te olvides de ahi. Hay lugares donde las quemaduras por el sol pueden ser fatales.



Además de ellos, a lo largo de la playa aparecen dos personas más. Son Hellinger, un hombre con cara de hurón con una cicatriz muy distintiva cruzandole por un lado de la cara, y Fátima, alta para una oriental, pero no hay duda de que el sabor oriental es muy intrigante en una hermosa chica. Hellinger está llevando toallas y un periódico.
-Por ahí vienen otra vez los amantes.
-El de la cicatriz es Hellinger. -Le susurró Just. -Él es de la CIA, ¿sabes? Tenemos un buen montón de agentes secretos que vienen aquí para entrenamiento bajo el agua.
-Oh, ¿en serio?
-Ellos vigilan equipamientos subacuáticos, plataformas petrolíferas y las instalaciones portuarias del Golfo.

Bond observaba como Hellinger y Fátima rodadan uno sobre el otro sobre la arena.
-Parece como si él pasara más tiempo bajo ella que bajo las instalaciones portuarias.
-Así fue como consiguió su cara tan mal cicatrizada.
-¿Y eso?
-Estaba luchando contra los terroristas que intentaron volar el yate del Presidente. Ella es la nueva médico, la Dra. Fátima Blush. Ella está aquí para realizarle a los hombres sus exámenes físicos.

  

 Mientras Just hablaba, Hellinger y Fátima se sentaron en la arena y él recogió los periódicos y comenzó a leerlos.
-Ella es de madre coreana y padre hispano-marroquí. Es una excellente nadadora. Estuvo cerca de estar en el equipo olímpico el año pasado.
-Representando a quién, ¿a las Naciones Unidas? Ella tendría facil ganar la medalla de oro en las Olimpiadas físcas.
-Quizás te gustaría ir al Jacuzzi con ella, ellos van cada noche.
-¿Jacuzzi? una idea interesante, Just. ¿Por qué no hacemos un cuarteto?
Justine se evantó molesta tirandole el aceite solar a Bond. Ahí tiene, puede terminar usted mismo. Tengo mejores cosas que hacer.

Lovesit caminó hacia la piscina, Bons se puso de pie.
-Oh, Bond.- Dijo Hellinger.
Bond caminó hacia ellos.
-Hola, pareja. ¿Aún trabajando duramente bajo el agua?
Hellinger rodeó con su brazo a Fátima.  -Así es, simplemente nunca puedo tener suficiente de eso.
-Algo he oído.

Hellinger le indicó el Nassau Tribune: CONTINUA LA BÚSQUEDA DEL AVIÓN DESAPARECIDO, debajo una foto de Ernst Stavros Blofeld y se leía: MILLONARIO ¿CAMPEÓN CARIBEÑO DE BACKGAMMON?
-¿Quién es él?- preguntó Bond.
-Filantrópico, dueño de Turtle Cay que cuenta con un laboratorio sobre grandes tiburones para la investigación del cáncer. Los lugareños tienen miedo de ir cerca de allí. Lo llaman la Isla del Tiburón
Él debe ser un oponente interesante
-Ciertamente.- dijo Bond dirigiendo su mirada hacia Fátima.
-Mi equipo ha terminado su curso de instrucciones bajo el agua.- Continuó el hombre de la CIA. -Vamos a celebrar una pequeña fiesta esta noche, ya sabes, "splice the mainbrace"1. Tu parec
es un hombre que le guste la fiesta.
Bond se da cuenta de que Fátima acaba de darle el más sutil de los guiños y sentándose en la playa... -Ahora estás recibiendo toda mi atención.

Continuará.

(1)"Splice the Mainbrace" es una orden dada a bordo de los buques de guerra para agasajar a la tripulación con una bebida. Originalmente tras uno de los trabajos de reparación de emergencia más difíciles a bordo de un barco de vela, se convirtió en un eufemismo para beber con autorización del capitán como celebración, concediéndole a la tripulación una ración extra de ron o ponche.

sábado, 10 de enero de 2015

North Sea Hijack (1979)


Las plataformas petrolíferas situadas en el mar del Norte no pueden ser protegidas constantemente por la aviación ni por la marina. El terrorista Lou Kramer (Anthony Perkins) secuestra un barco de avituallamiento llamado Esther, bajo el mando del capitán Olafsen (Jack Watson), con sus hombres, haciéndose pasar por periodistas. Objetivo: pedir un rescate bajo la amenaza de destruir la plataforma petrolífera llamada Jennifer, que alberga 615 trabajadores y produce 300.000 barriles de crudo diarios. El señor Robert King (David Hedison), jefe de la plataforma, recibe el mensaje que Kramer quiere un rescate de 25 millones de libras en cinco monedas distintas, en un plazo de 24 horas. Los asesores del Primer Ministro deciden pagar y como primera medida evacuar la Rud, una pequeña torre de prospección auxiliada por la Jennifer. No dicen nada a la prensa. La aseguradora Lloyd's tiene un grupo de negociadores y decide utilizarlos. El almirante Francis Brindsen (James Mason) cree que no deben llevar a cabo civiles operaciones militares y que deben realizarlas en todo caso la Marina Real. Acuden a Rufus Excalibur Ffolkes (Roger Moore), un excéntrico aventurero, misógino y amante de los gatos, para las operaciones de salvamento. Rufus se hace pasar por ayudante del almirante y sube a la Jennifer, con el propósito de organizar el ataque, pues un plan ideado por Sarah (Jennifer Hilary), un miembro de la tripulación del barco secuestrado, para envenenar a los terroristas, ha fracasado.


 Rescate en el Mar del Norte es una película británica típicamente ochentera (En España se estrenó en 1980) que disfrutamos en su día en nuestros preciados videos Betamax o VHS. Con un Roger Moore en lo más alto de su carrera como 007 nos deleita con este thiller de aventuras tipo de los muchos que se realizaron en los inolvidables 80 y que ahora (en su versión de VHS) forma parte de nuestra colección.

Dirección: Andrew V. McLaglen
Guión: Jack Davies (basado en la novela de Jack Davies)
Fotografía: Tony Imi
Música: Michael J. Lewis
Reparto: Roger Moore, James Mason, Anthony Perkins, Michael Parks, David Hedison, Jack Watson, George Baker, Jeremy Clyde, David Wood, Faith Brook... 

Designing 007 en Madrid.


 Desde su primera aparición de James Bond en la gran pantalla con Agente 007 contra el Dr. No (1962) hasta la última con Skyfall (2012), han pasado 50 años en los que el personaje ideado por Ian Fleming no ha perdido un ápice de su glamour y exuberancia.


Más de 500 objetos y recreaciones ambientales de las 23 películas que componen una de las sagas más legendarias de la historia del cine. Documentos, maquetas, armas, prototipos, guiones, música, fotografías originales y fragmentos de filmes, junto con una gran selección de los trajes y complementos que lucieron tanto James como sus famosas chicas Bond que dan muestra de su refinado estilo.


Esta exposición, organizada en colaboración por el Barbican Center de Londres, EON Productions y el Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa, ha pasado por Londres, Toronto, Shanghai, Melbourne, Moscú y Rotterdam antes de aterrizar en Madrid. Un auténtico lujo para los amantes del más famoso agente secreto al servicio de su Majestad.